14/2/09

Cuando la inseguridad se transforma en seguridad

Todos, el que más y el que menos tiene una vida en la cual ejecuta su labor de actor, unos la tienen grande pero a veces más vacía, otros más pequeña pero más llena de matices y de contenido.

Cuando dejamos de tener vínculos afectivos con las cosas materiales (algunos quieren más al coche que a la mujer) vamos liberando una energía que nos puede servir para ver la otra realidad. !Perdón¡ para ver la realidad desde otros puntos de vista.

La seguridad que nos dan los objetos materiales es ficticio.

Cuando utilizamos las cosas solo por utilizarlas y no nos apegamos a ellas los vínculos humanos se transforman y nos damos cuenta que nuestros semejantes, hermanos, compañeros de especie, todos tenemos casi todo en común unos sufren y a la vez hacen sufrir y viceversa.

¿Cuanto nivel de inseguridad hemos de pagar para salvaguardar nuestro prestigio?

47 comentarios:

  1. Así es. Los objetos nos separan de las relaciones con los demás. Son el tributo que tenemos que pagar en esta sociedad de consumo.

    Ser lo que se tiene, es ser muy poco.

    Salu2:

    ResponderEliminar
  2. El excesivo apego a los bienes se traduce en mezquindad.

    (Jajajajajá! "algunos quieren más al coche que a la mujer", es verdad)

    Saludos Alejandro!

    ResponderEliminar
  3. El temor a perder lo que se tiene es una fuente de infelicidad.

    ResponderEliminar
  4. El que se apega a las cosas materiales, suele confundir a las personas que tiene alrededor como cosas también, y se aferran a ellas de manera excesiva, confundiendo eso con amor.
    Apegarse a las personas puede ser tan nocivo como aferrarse de las cosas materiales.
    En algunos casos, aún no teniendo cosas materiales, hay quienes se "apropian" de sus seres queridos, impidiendoles hacer su propio camino.
    Aferrarse a las cosas o a las personas denota, en definitiva, una gran falta de seguridad en sí mismo, un desencuentro con el interior que cree que depositando su atención en el afuera, le dará lo que no logra encontrar en su Ser. Se olvida el verdadero sentido del Amor.

    ResponderEliminar
  5. Los objetos no importan pues son fáciles de reemplazar. Sin embargo, una persona es única.

    un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Seguro que no hará falta pero os recuerdoe una de las frase de Groucho Marx sobre la felicidad:

    "La felicidad está en las cosas pequeñas: un pequeño yate, una pequeña mansión,....."

    Sin bromas, el truco está en desear lo que tienes y nolo que no tienes. Yo soy feliz con pocas cosas, la verdad, pero lo que tengo lo disfruto enormemente.

    Un abrazo,

    Esteban

    ResponderEliminar
  7. Y ya cuando consigamos desapegarnos de las personas, amarlas, sin exigir que nos sirvan como ese coche al que adoramos... entonces habremos alcanzado el nivel de seguridad que nos lleva a esa otra realidad (perdón, a otro punto de vista de la realidad ;-)

    ResponderEliminar
  8. Siempre he sido incapaz de entender como se puede desarrollar un vínculo afectivo a las cosas materiales olvidándonos de que las personas somos seres humanos, no objetos. Todos, a lo largo de nuestra vida, hemos pasado o pasaremos por momentos terribles, de dolor y sufrimiento... por ejemplo la muerte de un ser amado... de que te valen en esos momentos las cosas, el apego a lo material? Las relaciones humanas son como un jardín, hay que cultivarlas, cuidarlas, dedicarles tiempo y amarlas... y cuando llegue el momento de la despedida, tendrás tus recuerdos, tus vivencias... Creo que es la única forma de sentirnos en paz. Hay muchas voces que dicen que ésto requiere un esfuerzo enorme, tampoco lo entiendo. Como amar, en el más amplio sentido de la palabra, puede suponer un esfuerzo? Es algo que inunda cada poro de tu piel y te llena de energía... pero claro, simplemente es una de las muchas cosas que no entiendo.

    Un beso

    ResponderEliminar
  9. ¿Actores de nuestra propia vida?
    Vale, pero yo elijo el papel que quiero representar en la mía.

    Abrazos para todos :D

    ResponderEliminar
  10. Lo que más me gusta de esta entrada es la siguiente frase:
    unos la tienen grande pero a veces más vacía, otros más pequeña pero más llena de matices y de contenido.

    ¿En que estaría yo pensando?

    Hoy no estoy para comerme el tarro.

    ResponderEliminar
  11. He vivido esas sensaciones que comentas, y desde que empece a ver las cosas de otro modo me siento libre.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. La entrada anterior r soy yo que estoy espeso

    ResponderEliminar
  13. Cuando aprendamos a gozar de las pocas cosas, hallaremos la felicidad.

    "Chicas cosas, grandes cosas, grandes cosas, chicas cosas"

    Abrazos♥

    ResponderEliminar
  14. Como siempre, creo que el secreto está en el equilibrio.
    Las cosas materiales son necesarias pero no deberían ser susceptibles de ser amadas.
    Salud

    ResponderEliminar
  15. El ser humano no puede ser ajeno a concretar su realidad a travès de medios materiales, pues su forma de vida, su organizaciòn con sus semejantes està condicionada por este sistema que hemos diseñado, un sistema de base econòmica, con expresiones polìticas, sociales, psicològicas que el funcionamiento de este es la materia, las cosas materiales, osea el dinero, la mercancia (sea cual sea su expresiòn) ; sin embargo no debemos perdernos en ese sistema, debemos encontrar un interès màs elevado que nos integre como verdaderos seres humanos, los valores, el amor, todo aquello que realmente nos llena de felicidad y pone coherencia con nuestra vida material. Pues la soledad puede habitar en una residencia con lujos, y el desamor, odio, rencor y cosas destructivas puede hacer miserable al màs diestro, profesional, exitoso en la vida material..

    un saludo !
    me encantò tu blog!!
    considerame frecuentamente por aqui !!

    www.lavidaagridulce.blogspot.com

    ResponderEliminar
  16. Hola Alejandro.

    Gracias por tu pasada y comentario en mi “biblioteca”.
    He sido este último tiempo un tanto injusto con vos por no visitarte como hubiese querido. Es un placer del que me he privado porque es un gusto leerte!, por ende el más perjudicado he sido yo mismo.

    Desde la perspectiva transaccional el ADULTO es un área de la personalidad necesaria (en la persona adulta de edad) para poder planificar, calcular, prever, buscar, aquellos aspectos de nuestra vida que nos brinden seguridad de subsistencia (personal o familiar).
    Buscar un buen trabajo, proveernos de un buen ingreso económico, de bienes materiales que nos aseguren (y también a nuestros hijos y pareja) estar exentos de angustias e inseguridades, no esta mal porque vivir eternamente con la actitud del NIÑO (otra área de la personalidad) y movernos solo por el “principio del placer” nos puede producir muchas gratificaciones emocionales, pero seguramente nos acarreará inseguridades en los que nos rodean o quieren, ya que a lo sumo sabremos que “hoy habrá Pan, pero mañana…, no se…, Dios proveerá!”.

    Creo que lo mencionó Genín: lo importante esta en el equilibrio!.

    Una hipertrofia del ADULTO nos transforma en seres fríos, superficiales, que no “damos puntadas sin hilo”, que todo lo hacemos “a cambio de…”, y esa misma actitud la extendemos (como dijo Marta) a los seres que decimos más querer, y los tratamos como objetos de “bien de uso”, confundiendo amor con especulación!.

    NIÑO: un poco esta bien para poder seguir conservando el humor y disfrutar de las cosas que no nos generen beneficios materiales.
    ADULTO (controlado): también esta bien para poder ser previsores.
    Pero HIPER-ADULTOS (o hiper-materialistas), es vivir una vida de MISERABLES!.

    Saludos.
    Rik

    ResponderEliminar
  17. Yo me conformo bastante con lo que tengo y no soy nada apegado a las cosas materiales.
    En lo tocante al dilema coche-mujer solo hay que ver como tengo el primero para darse cuenta de que ella va por delante en mi orden de prioridades.

    ResponderEliminar
  18. Completamente de acuerdo, pero ¿por dónde se empieza a crar desapego material?

    ResponderEliminar
  19. Tener demasiados objetos, nos ata a ellos y nos impide llegar hasta lo importarte, aunque no es algo que ocurra en el mismo grado en todas las personas.

    Es un descanso pasar unos cuantos días alejado de todas las cosas materiales (sin contar las justas), no me negarás lo relajante que es.

    ResponderEliminar
  20. Desgraciadamente algunos solo se reconocen a travez de los objetos.
    saludos.

    ResponderEliminar
  21. Y como conseguiremos ahora volver a sentir el calor humano a través de la red.
    Fijate la inseguridad que se nos crearía a tanta gente si nos quitaran el portatil...
    Un saludo

    ResponderEliminar
  22. Cuando de pronto se pierde todo y te quedas con lo puesto, te das cuenta de la poca seguridad que nos da las cosas materiales. Un beso

    ResponderEliminar
  23. Excelente reflexión.
    Practicar el desapego material es una de las mejores cosas que podemos regalarnos en la vida, lo sé por experiencia.
    Se pierde poco y se gana muchísimo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  24. Estoy de acuerdo, la propiedad privada no hace mas que esclavizarnos, cada vez que digo mio creo un eslavón mas de la cadena. Es mejor disfrutar de los objetos y de las personas con libertad (sin crear dependencia)
    Y eso de encontar la seguridad en lo material me resulta patetico,es el típico caso del feo que se compra un descapotable para gustar, el coche es el sustituto perfecto de su "deficiencia", es como el escudo tras el que se esconde, sin su máscara vuelve a creer que no es nadie...
    Y es que sólo la gente que no ama lo que es necesita rodearse de lujo para sentirse mejor.
    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  25. lo material nu ca a nos va asalvaguardar de las mentes lagignas por ejemplo...en cambio un buen espiritu puede ser que nos lleve a vivir mejor y mas seguros espiritualmente hablando.....
    de los demas solo tenemos que saber manejar las istuaciones con seguridad.....

    pues es mi punto de vista..... besines amigo mio neuris
    :)sau

    ResponderEliminar
  26. Soy una de esas criaturas que está muy apegada a sus libros, por ejemplo, me gusta verlos en las estanterías. Saber que los he leído que hemos establecido una relación casi de afecto. Muchos los consulto con frecuencia. Tengo que confesar que no me gusta nada que me pidan un libro prestado porque barrunto que no lo volveré a ver. Tengo muy claro que no podré llevármelos al otro mundo conmigo pero -si hay otro mundo- estoy segura que los echaré de menos.

    ResponderEliminar
  27. Algunos ocultan sus carencias y frustaciones detrás de incontables cosas meteriales.
    Saludos

    ResponderEliminar
  28. ¿No se por qué…, pero hace tiempo que la sociedad considera a las personas como objetos y viceversa?

    ResponderEliminar
  29. Sabio, muy sabio has estado, mi estimado Alejandro.

    Lo material es importante, mas no puede ser prioritario a lo espiritual.

    Un gran abrazo y magnifico post!!!!!!

    ResponderEliminar
  30. Intentan adornarnos el vivir con "seguridades" falaces. Si le despojan, les compensamos; si se pierde le encontraremos; para soñar nos podrá devolver su precio en cómodos plazos, incluso su enfermedad esta en buenas manos.
    Podemos incluso asegurarles su inseguridad futura.
    "Seguridad con precio". En este escenario el menos dolor, la menor frustración genera pánico.
    Se por experiencia que la inseguridad vivida en el día a día es la universidad que otorga el titulo de "seguridad en uno mismo".
    Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  31. Yo creo que tienen más apego los que la tienen pequeña. Porque a los que la tienen grande no les hace ni falta...

    Un beso grande y buenas noches!

    ResponderEliminar
  32. Cuando pierdes a un ser querido te das cuenta de lo que verdaderamente importa.

    ResponderEliminar
  33. Es el viejo dilema entre "ser" y "tener",en esta época prima-muy por delante-lo segundo.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  34. Muy cierto, el apego es algo que nos impide avanzar, el apego a las cosas y a las personas

    ResponderEliminar
  35. Lo material, para bien o para mal, es el ancla de nuestro espíritu. Dímelo a mí, que acabo de vender el piso, y por un lado me siento más libre que nunca, pero por otro también siento más vértigo que nunca.
    Saludos

    ResponderEliminar
  36. La envidia y las ganas de tener lo que tiene el vecino mueven al mundo.
    Es dificil no entrar en el juego de acumular mas y mas.

    Saludos

    ResponderEliminar
  37. Buena semana, saludos.

    ResponderEliminar
  38. Totalmente de acuerdo, querido amigo Alejandro.

    La realidad es bueno verla desde un plano diferente al del mundo material.

    Un abrazo especial

    ResponderEliminar
  39. estais bien???... saludos!

    ResponderEliminar
  40. si estamos inseguros es como andar desnudos...y a veces ocurre amigo mio que las cosas no dan seguridad ficticia o no..seguridad al fin..
    besines neuris!
    :)sau

    ResponderEliminar
  41. Creo que le doy el justo lugar a las personas y a las cosas, a las cuales no siento ningún apego. En cambio los amigos son únicos.

    bsss

    ResponderEliminar
  42. Cuanto tiempo sin saber de ti Alejandro.

    Espero que todo esté bien.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  43. "Sois tan pobres que sólo tenéis dinero". Es muy triste, pero cada vez más gente es así.. Me ha gustado el blog, así que volveré! ;)

    ResponderEliminar
  44. En primer lugar, quisiera presentarte mis disculpas por no poder visitarte con la frecuencia que desearía. Es por la falta de tiempo,sabes que adoro tu blog. Es instructivo y me aporta y me enriquece leerlo.
    Creo que tienes toda la razón en este post pues de hecho, lo material nos crea una adicción y un apego. Además, cuanto más tenemos, más deseamos. Si de algo nos alejan las posesiones materiales es de la independencia y la autonomía. Saludos y feliz semana

    ResponderEliminar
  45. acertada reflexión neuro
    en este mundo el termometró lo tiene el tener y no el ser, cuando eso cambie, nosotros tembién habremos cambiado

    saludos

    ResponderEliminar
  46. Lástma de aquel que no se da cuenta que los sentires y los seres amados son la sal de la vida, bueno tambien la azúcar!!!!

    Cariños

    ResponderEliminar
  47. En primer lugar, felicitarle por este gran espacio que ha creado y del que estoy muy agradecido. ¡¡ Gracias por ser y existir !!.
    Perdóneme si mi intromisión en su espacio puede resultar algo violenta o demasiádo clara. Gracias por su amable paciencuia.

    En principio, las cosas materiales nos dan una falsa realidad de la vida, de las personas y las cosas. Nos hacen creer que somos fuertes e invulnerables, cuando en realidad somos todo lo contrario. No hay más que quitarle a alguien sus bienes, para saber lo que quedará de él. ¡¡ Nada, la mayoría de las veces !!. Hasta se quitaría la vida si pudiése, aunque no siempre es el caso.

    La riqueza material no compensada, con unos valores espirituales de igual peso y medida, sería como tener un almacén enorme lleno de grano selecto y escogido, bien guardado y meter en el un ratón hambriento. Destrozaría todo lo que hay dentro.
    No viene en los libros.
    Un saludo a todos y gracias por vuestro tiempo.

    ResponderEliminar