He he estado viendo las noticias sobre el caso guateque. Las que más me sorprende son las declaraciones de Ana Botella que dice que pone la mano en el fuego por el 99,9 de los funcionarios, además de que no hay responsabilidades políticas.
- Moraleja: No soy especialista en tramas, pero supongo que en los casos de corrupción siempre intervienen varias personas, sobre todo para escudarse unas en otras.
- Moraleja: Si tienes dinero la justicia no te afecta, siempre podrás pagar las fianzas y podrás seguir con tus "finanzas".
- Moraleja: Nunca me había imaginado que con la corrupción se podría tener algún tipo de tolerancia.
Según el diccionario de la RAE la definición de guateque es: "Fiesta casera, generalmente de gente joven, en que se merienda y se baila".
- Moraleja: Bueno parece que en esta fiesta se meriendan billetes.






8 comentarios:
La justicia es el arte del más astuto. (lamentablemente)
Será que la justicia es un cachondeo, como el congreso de los diputados, y toda la política de este pais.
Gracias por tus visitas y tus comentarios.
shhh... ningún medio de comunicación miente...sólo ocultan la verdad
En mi opinión el lenguaje de los políticos es un continuo despropósito. El arte de no decir nada y decirlo mal.
Un saludo.
y lo más gracioso del guateque es que pagarán los de abajo como siempre y aquí no pasa nada
La de guateques que viví en mi juventud y allí no importaba que alguien se merendara un billete de 5.000 pesetas o chillara un poquito mas alto que los demás, se le mandaba callar y tolerábamos a casi todos, sin fianza ni nada, eso sí, el que se portara mal, al sábado siguiente ya no lo tolerábamos.
¿Que por qué le pusieron guateque?
Está claro, por que era una fiesta, en la que cada uno se aprovechaba de lo que podía.
Saludos
Pobre Ana Botella ¿Que hará con las manos quemadas?
Si robas, estafas o timas ¡¡Que sea a lo grande para quedar impune, nada de calderilla.
Unos meriendan y bailan y otros pasan hambre se cabrean.
Lo más triste es lo poco que nos sorprenden los casos de corrupción, incluso ahora que salen más a la luz, porque pocos dudamos de que siempre se produjeron. Creo que incluso, los electores hemos asumido que la corrupción y la política forman un matrimonio bien avenido. De Ana Botella no voy ni a comentar, no merece mi tiempo. Sólo hay algo que me reconcilia con estos prevaricadores y es que la justicia los está haciendo desfilar, al menos, a algunos.
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